Al alza las extorsiones contra empresarios; en seis meses van 42 casos
Durante los primeros seis meses de 2025, al menos 42 empresarios formalmente establecidos en Puebla fueron víctimas de intentos de extorsión telefónica, de acuerdo con reportes de organismos de la iniciativa privada, lo que confirma que este delito continúa afectando al sector productivo del estado.
La presidenta de Coparmex Puebla, Beatriz Camacho Ruiz, informó que 17 casos se registraron entre abril y junio entre empresas afiliadas al organismo. En estos episodios, los empresarios recibieron amenazas y exigencias de dinero, principalmente a través de llamadas telefónicas.
La dirigente empresarial precisó que todos los casos fueron denunciados ante las autoridades, aunque por razones de seguridad evitó revelar los nombres de las empresas, los sectores afectados o el modus operandi específico utilizado por los extorsionadores.
“Lo importante es no proporcionar información personal o corporativa y dar aviso inmediato a las autoridades. Todos los casos están en proceso legal”, subrayó Camacho Ruiz.
Ante este panorama, Coparmex reforzó sus talleres de prevención y protocolos de reacción ante extorsiones, además de brindar acompañamiento legal y asesoría a los empresarios afectados durante el seguimiento de las denuncias.
A estos casos se suman los reportados por la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI). Su presidente en Puebla, Julio Javier Préstamo Ábrego, señaló que al menos 25 asesores inmobiliarios han sido víctimas de extorsión telefónica en lo que va del año.
En este esquema, los delincuentes se hacen pasar por notarios o representantes de notarías, y contactan a los asesores para solicitar depósitos o transferencias, bajo el argumento de agilizar trámites legales inexistentes.
“Solicitan acudir a notarías o hacer transferencias para supuestas gestiones. Detectamos el fraude porque no tenemos ningún vínculo con esas oficinas”, explicó Préstamo Ábrego.
Tanto Coparmex como AMPI coincidieron en que, aunque se han logrado contener varios intentos de extorsión y se ha brindado respaldo a las víctimas, aún es necesario fortalecer la cultura de la denuncia y mejorar los protocolos de actuación.
Reconocieron que en muchos casos las víctimas optan por no reportar los hechos, ya sea por miedo a represalias o por desconfianza en las autoridades, lo que dificulta dimensionar el impacto real de este delito en el sector empresarial de Puebla.
