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Crisis en Huehuetla: Pobladores cierran filas ante la opacidad en el manejo de residuos

Foto: El Sol de Puebla

Lo que inició como una demanda ciudadana por el manejo de residuos sólidos ha escalado a una crisis de gobernabilidad en el municipio de Huehuetla. Pobladores de la región mantienen una postura de resistencia, exigiendo la intervención inmediata de autoridades estatales y federales ante la operación de un relleno sanitario que consideran un foco de contaminación y una imposición administrativa.


Los Hechos: ¿Qué está pasando?


Desde hace varios días, grupos de ciudadanos organizados han bloqueado el acceso al sitio de disposición de basura y han tomado espacios públicos como medida de presión. La exigencia central es el cierre definitivo o la reubicación del relleno sanitario, argumentando que las filtraciones de y el mal manejo de los desechos están comprometiendo la salud pública de la zona.


¿Cuándo y dónde?


El conflicto se ha agudizado durante la última semana en la cabecera municipal y comunidades aledañas de Huehuetla, en la Sierra Norte de Puebla, una zona caracterizada por su riqueza hídrica y su población mayoritariamente indígena, factores que añaden una capa de vulnerabilidad al conflicto.


Contexto: Un problema de origen


La disputa no es nueva. El relleno sanitario fue concebido como una solución regional para la disposición de basura de varios municipios; sin embargo, desde su planeación, los habitantes denunciaron la falta de una consulta previa, libre e informada. El proyecto ha operado bajo una estela de irregularidades técnicas que, según los afectados, las autoridades municipales han ignorado sistemáticamente.


El costo del silencio oficial.


Más allá de la logística de la basura, el caso de Huehuetla es un ejemplo sintomático del centralismo autoritario en la gestión ambiental. Resulta alarmante que, en pleno 2024, se sigan proyectando obras de alto impacto ecológico sin el consenso de las comunidades originarias. La falta de una interlocución oficial y resolutiva no es un descuido, sino una táctica de desgaste que apuesta al cansancio de la población.
El conflicto revela, además, la incapacidad institucional para transitar de un modelo de “tiraderos” a una verdadera gestión integral de residuos. Mientras el Estado se limite a administrar crisis en lugar de prevenir desastres ambientales, municipios como Huehuetla seguirán siendo el escenario de enfrentamientos donde la ecología se defiende a pie de carretera.


“La basura en Huehuetla es el residuo visible de una política pública invisible que desprecia el conocimiento del territorio por parte de sus habitantes.”

¿Qué sigue?


Hasta el momento, los pobladores advierten que no liberarán los accesos ni cesarán las protestas hasta que se instale una mesa de diálogo con funcionarios de la Secretaría de Gobernación y la SEMARNAT, que garantice una auditoría ambiental técnica y transparente.
¿Te gustaría que redactara una serie de preguntas clave para una entrevista con los líderes del movimiento o que profundice en el marco legal ambiental que se está incumpliendo?

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