Fiesta en Puebla: Armenta da su primer Grito con guiño a la presidenta
La noche del 15 de septiembre, el Zócalo de Puebla se convirtió en un mosaico de luces, música y banderas ondeando por todos lados. Familias enteras, grupos de amigos, turistas y poblanos de todas las edades abarrotaron la avenida Reforma para vivir una de las tradiciones más esperadas del año: el Grito de Independencia.
Desde el balcón del Palacio Municipal, acompañado del alcalde José Chedraui Budib, el gobernador Alejandro Armenta soltó los tradicionales “¡Vivas!” a los héroes de 1810, pero también sorprendió con un grito inesperado: “¡Viva nuestra presidenta de México!”, en referencia a Claudia Sheinbaum.
El público respondió con aplausos y vítores, mientras admiraban el espectáculo de fuegos artificiales que iluminó y pintó de colores el cielo de la capital.
El ambiente fue de fiesta total: el repique de campanas, la bandera ondeando al viento y la multitud respondiendo al unísono con el clásico “¡Viva México!”.

Hubo menciones a mujeres, pueblos originarios y migrantes, que fueron recibidas con entusiasmo entre la gente reunida en el corazón de la ciudad.
Más allá de la arenga política, lo que predominó fue la convivencia familiar. Niños con banderitas, vendedores de antojitos, música en vivo y selfies por todos lados dieron el toque alegre a la celebración.

Y para continuar con la fiesta del Grito, el cierre estuvo a cargo de Julión Álvarez, quien llenó el Paseo Bravo con miles de voces coreando sus canciones hasta entrada la madrugada.
Así, entre fuegos artificiales, canciones y gritos que mezclaron historia con política, Puebla vivió una de sus noches más festivas del año.
