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La sombra de la impunidad: Iván Camacho, el alcalde que se creyó intocable en Cuyoaco

El alcalde de Cuyoaco, Iván Camacho Romero, ha teñido su gestión de un preocupante patrón de violencia e intimidación. Lejos de la imagen de servicio público, su figura se ha cimentado en una alarmante serie de incidentes que sugieren una profunda creencia en su impunidad. La evidencia, clara y pública, traza el retrato de un edil que, con la protección de sus escoltas y su cargo, parecía sentirse por encima de la ley.

Tres videos que circulan en redes sociales son el testimonio palpable de esta actitud déspota. En uno de ellos, la escena es surrealista: el alcalde y su novia amedrentan a un empleado en la plaza Angelópolis. La razón: la negativa a devolver un producto con ocho meses de antigüedad. Lejos de acatar las normas de la tienda, la reacción fue la amenaza directa, con el presunto uso de escoltas para intimidar. El empleado, según su testimonio, fue advertido con ser “levantado” y “desaparecido”. Un incidente que, de no ser por la intervención de la seguridad de la plaza, podría haber escalado a mayores consecuencias.

Pero la arrogancia del alcalde no se limitó a las plazas comerciales. En plena autopista, el escenario cambia, pero la prepotencia es la misma. Un chofer de autobús ADO vivió en carne propia la ira de Camacho. El edil, desde una camioneta Suburban blanca, cerró el paso al autobús de forma temeraria, obligando a una detención abrupta en una vía de alta velocidad. El audio del chofer, alarmado, relata la persecución y el descaro del alcalde al descender del vehículo. Esta acción, lejos de ser un incidente aislado, se suma a un rosario de conductas agresivas que reflejan una preocupante falta de respeto por la vida y la seguridad ajenas.

La trayectoria de Camacho no solo se mancha con incidentes de tráfico y amenazas comerciales. Su reelección en 2024, para el periodo 2024-2027, se vio empañada por serias irregularidades. La denuncia de que no solicitó licencia para hacer campaña mientras mantenía su cargo es un indicio más de un abuso de poder sistémico. Un video, que se hizo viral, lo muestra junto a un camión lleno de artículos, presuntamente para regalar a la comunidad. José Alfredo Godos, quien tuvo la osadía de grabar el momento, pagó un alto precio por ello. Fue amedrentado por los guaruras del alcalde y, lo más grave, privado de su libertad y posteriormente encontrado golpeado. Esta es una clara muestra de cómo el poder municipal puede ser usado para reprimir la libre expresión y silenciar a quienes denuncian.

La situación se agrava con el historial de sus escoltas. En mayo de 2024, la Guardia Nacional detuvo a los guardaespaldas de Camacho, después de que atropellaran a una persona e intentaran huir, estando además en estado de ebriedad. Lo más escandaloso fue la posterior intervención del alcalde en el Ministerio Público, donde, según las denuncias, intentó sobornar a las autoridades para lograr su liberación. Estas acciones pintan un cuadro preocupante de un alcalde y su entorno operando con una descarada sensación de impunidad.

Ante esta serie de abusos, el gobernador Alejandro Armenta ha solicitado formalmente a la Secretaría de Gobernación (Segob) un informe detallado sobre las actividades de Camacho, además de requerir la intervención de la Fiscalía General del Estado (FGE).

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